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"El
vuelo del aguila" – Editorial
Paidos pag. 77.
Uno se
pregunta porque los seres humanos en todo el mundo
carecen de pasión. Anhelan vehementemente el poder, la
posición, diversas clases de entretenimiento, tanto
sexual como religioso, y otras formas de sensualidad.
Pero al parecer pocos tienen la pasión profunda que se
consagra a comprender el proceso total del vivir, pocos
son los que no dedican toda su energía a la actividad
fragmentaria.
El
gerente de banco está tremendamente interesado en su
negocio bancario y el artista y el científico están
entregados a sus propios intereses especiales, pero
aparentemente una de las cosas más difíciles es tener
una pasión intensa y perdurable puesta en la comprensión
de la totalidad de la vida.
A medida
que penetramos en esta cuestión de lo que constituye la
comprensión total del vivir, amar y morir, necesitamos
no solo la capacidad intelectual e intenso sentimiento,
sino mucho más que todo eso: la gran energía que
únicamente la pasión puede brindar. Teniendo este
problema enorme, complejo, sutil y muy profundo,debe-
mos dedicar nuestra total atención- que después de todo
es pasión- para ver y descubrir por nosotros mismos si
hay otra manera de vivir por completo diferente de la
actual.
Para
comprender esto tenemos que adentrarnos en varias
cuestiones, inquirir en el proceso de la conciencia,
examinar tanto las capas superficiales como las
profundas de nuestra propia mente, y observar también la
naturaleza del orden., no solo del externo, del social,
sino también del interno.
Tenemos
que descubrir el sentido del vivir, no darle una
importancia solo intelectual, sino ver realmente que
significa vivir. Asimismo tenemos que examinar la
cuestión de lo que es el amor y lo qué significa morir.
Todo esto debe ser explorado en el consciente y en los
profundos y ocultos realmente vivir, y si podemos vivir
una vida de completo y total afecto, compasión, ternura
y amor. También tenemos que descubrir por nosotros
mismos el significado de esa cosa extraordinaria que
llamamos muerte.
Esos no
son fragmentos, sino el movimiento completo, la
totalidad de la vida.
No
podremos comprender esto si lo dividimos en vivir, amar,
morir, porque todo es un solo movimiento. Para
comprender este proceso total, tiene que haber energía,
no solo energía intelectual, sino la energía de un
sentir intenso, y esto implica tener esa pasión sin
motivo que puede arder constantemente dentro de uno. |